GRAMA ARTIFICIAL VS NATURAL PARTE I

En la última década la grama artificial se ha colado entre las principales superficies utilizadas en campos deportivos a nivel mundial. Su éxito se debe a muchos factores, entre los que se destacan está la posibilidad de utilizar un campo durante un tiempo mucho más prolongado que la grama natural a un costo menor en mantenimiento al largo plazo. Esto ha generado un “boom” en el mercado de fabricantes de grama artificial ya que, tanto entes públicos como privados, se lanzan en la aventura de instalar este tipo de superficies en cualquier campo que crean necesario. Sin embargo, muchos de estas personas e instituciones toman esta decisión muy a la ligera sin pensar en las consecuencias económicas y deportivas que pueda generar esta decisión.

Para el emprendedor que comienza un negocio de canchas de alquiler, es la mejor opción, ya que la grama artificial le da la disponibilidad de la instalación a toda hora y esto se convierte en mayores ingresos. Pero a la hora de instalar este tipo de superficie en un campo profesional la historia es distinta.

Generalmente, los equipos bien manejados de fútbol en primera división utilizan su sede principal solo necesario. Es decir, ya que la grama natural permite un uso de 28 horas a la semana, la organización distribuye este tiempo entre sus distintas categorías para poder tener un campo en perfectas condiciones a la hora de jugar los partidos del torneo local. En caso de necesitar más horas de entrenamiento, que seguramente es así, se utiliza un campo auxiliar dentro del mismo complejo o cerca de este. En ese caso si se justifica el uso de grama artificial, pero colocar grama artificial en un estadio donde se juega un torneo profesional no es lo más acertado en la mayoría de los casos.

En Europa y Sur América, donde se encuentran los mejores clubes de futbol del mundo, se aplica esta practica. Solo en casos muy extremos como por ejemplo en Rusia donde en clima impide tener un campo en optimas condiciones se ha instalado grama artificial en un estadio de un club de primera división.

En Venezuela, específicamente en el estadio Olímpico de Caracas, varios entes y muchos fanáticos han asomado el deseo de colocar grama artificial en esta instalación. Sin embargo, esta petición se hace sin tomar en cuenta que, a pesar que la grama artificial tiene una capacidad de uso muy superior a la grama natural, no significa que su uso pueda ser indiscriminado. La grama artificial, al igual que la natural tiene sus restricciones y un mantenimiento especifico para que la misma pueda funcionar a cabalidad según las especificaciones del fabricante. Es muy distinto la vida útil de los materiales con que se fabrica una superficie de grama artificial y la vida útil de la superficie en condiciones optimas de juego. Por esta razón, a la hora de tomar una decisión de colocar una superficie de grama artificial es necesario investigar sobre sus verdaderos beneficios  de cada instalación.



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